Completamente hechos a mano, este par resalta la suavidad y la textura del textil.
La forma floral revela ligeras irregularidades, huellas naturales del gesto artesanal, que confieren a cada pieza una presencia singular.
Suspendida con ligereza, la materia acompaña el movimiento con flexibilidad,
absorbiendo y difundiendo la luz en lugar de reflejarla.
Ni perfectamente lisa, ni estrictamente uniforme,
esta pareja valora la materia y el ritmo del gesto,
proponiendo una expresión sensible, moldeada por la mano más que por la mecánica.
Equilibrada y silenciosa,
se inscribe en una elegancia definida por la textura, la luz y el movimiento.
Detalles
• Gota de seda hecha a mano
• Plata 925 chapada en oro
• Pendientes de botón con elemento móvil
• Se venden por pares
• Un ligero "clic" confirma que el pendiente está correctamente cerrado